Un total de 28 integrantes del Movimiento Scout de Punta Arenas fueron certificados tras completar el Taller Intermedio de Lengua de Señas Chilena (LSCh), iniciativa impulsada por la Municipalidad de Punta Arenas para fortalecer la inclusión y la igualdad de oportunidades en la comuna.
La actividad dio continuidad al proceso formativo iniciado durante 2025 con un nivel básico. En esta segunda etapa, los participantes realizaron tres sesiones teórico-prácticas, con un total de siete horas de formación, a cargo del instructor sordo Patricio Galaz y la intérprete de Lengua de Señas Chilena Loreto Díaz de Alda.
Durante el taller, los jóvenes pudieron profundizar sus conocimientos y adquirir nuevas herramientas para comunicarse con personas sordas, incorporando la lengua de señas a sus actividades y espacios de convivencia.
El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, destacó que avanzar hacia una ciudad inclusiva no depende únicamente de contar con infraestructura accesible, sino también de generar herramientas que permitan una mejor comunicación entre los integrantes de la comunidad.
“Lo más importante para que una ciudad sea realmente inclusiva es que los vecinos estén dispuestos a hacer algo distinto”, señaló el jefe comunal, valorando que los participantes hayan dado continuidad a su formación iniciada el año pasado.
Desde el municipio también se resaltó que este tipo de instancias permiten reducir las barreras de comunicación y favorecer la participación de las personas sordas en distintos espacios de la sociedad.
Rocío Rainao, integrante de Scouts y participante del taller, valoró la oportunidad de aprender LSCh y destacó su aporte para construir comunidades más inclusivas. “Así nosotros podemos aprender la lengua de señas y también comunicarnos con las personas sordas”, expresó.
En la misma línea, Amós Ariño, también integrante del Movimiento Scout, señaló que la experiencia permitió profundizar los contenidos adquiridos durante el nivel básico y tener una mayor interacción con la lengua de señas.
Uno de los aspectos destacados por los participantes fue precisamente la posibilidad de trabajar directamente con una persona sorda, lo que permitió desarrollar ejercicios prácticos y enfrentarse a situaciones reales de comunicación.
La iniciativa fue desarrollada a través del Programa de Apoyo a Personas con Discapacidad de la Municipalidad de Punta Arenas, desde donde se destacó que el aprendizaje de la Lengua de Señas Chilena constituye una herramienta para derribar barreras comunicacionales y promover espacios de participación más inclusivos para niños, niñas, adolescentes y jóvenes.













