Preocupación e indignación existe entre los vecinos del sector de Río Seco, en Punta Arenas, tras un nuevo ataque de perros ocurrido durante el fin de semana, hecho que dejó a un niño y a su madre con lesiones, reabriendo un problema que —según la comunidad— se arrastra desde hace más de un año sin una solución concreta.
La presidenta de la Junta Vecinal N°32 de Río Seco, Ana Rojas Vázquez, señaló que los ataques de perros en el sector son frecuentes y que ya existen múltiples denuncias por mordeduras a vecinos, turistas en bicicleta y niños, situación que ha sido oportunamente informada a las autoridades de salud y al municipio.
Según explicó, gran parte de los perros deambulan por distintos sectores en busca de alimento, incluso desplazándose desde zonas cercanas a la Ruta 9 Norte, el sector de San Julián y áreas aledañas al matadero, lo que aumenta el riesgo para quienes transitan por el lugar. “Es una problemática que viene desde el año pasado y que hemos denunciado por los canales correspondientes, pero no ha habido una respuesta efectiva”, afirmó.
La dirigente vecinal recalcó que el problema no solo involucra a perros sin dueño, sino también a animales con propietarios que los mantienen sueltos, lo que representa una grave falta de tenencia responsable. En ese sentido, hizo un llamado a fortalecer la fiscalización y a generar cambios en las políticas públicas, asegurando que el enfoque debe ser preventivo y no reactivo ante situaciones graves.
Asimismo, hizo énfasis en la necesidad de brindar apoyo integral a la madre y al niño afectados, señalando que este tipo de hechos puede dejar secuelas físicas y emocionales, especialmente en menores de edad. La dirigenta indicó que los antecedentes del caso serán reiterados nuevamente ante el alcalde y las instituciones correspondientes, con el fin de que se adopten medidas concretas.
Desde la comunidad de Río Seco manifestaron su esperanza de que, una vez que la dirigenta regrese a Punta Arenas, se puedan conocer las acciones que tomará el municipio respecto a este accidente y al control de perros en el sector.
El caso vuelve a poner en el centro del debate la tenencia responsable de mascotas y la urgencia de una solución integral que permita prevenir nuevos ataques y devolver la tranquilidad a los vecinos del sector norte de la ciudad.













