La Municipalidad de Punta Arenas reiteró que no puede intervenir en terrenos o viviendas privadas, incluso cuando se encuentren en evidente estado de abandono, aclarando que la mantención al interior de estos inmuebles es responsabilidad exclusiva de sus propietarios.
La precisión surgió a raíz de la preocupación de vecinos del sector de calle Errázuriz, a la altura del 333, quienes denunciaron el mal estado de una vivienda abandonada, con pasto en exceso y presencia de elementos que representarían un riesgo para transeúntes y locales comerciales cercanos.
Sofía Blanco, encargada del programa de poda y corte de césped no domiciliario, explicó que el municipio mantiene un contrato de mantención de áreas verdes que se limita únicamente a Bienes Nacionales de Uso Público, es decir, espacios como plazas, plazoletas y áreas exteriores desde la reja hacia la vía pública.
“Todo lo que esté desde la reja hacia adentro corresponde a un sitio privado y no podemos intervenir. Aunque la vivienda esté abandonada, siempre existe un propietario al que se le puede notificar para que realice la mantención correspondiente”, señaló.
Respecto de los casos en que los vecinos desconocen quién es el dueño del inmueble, la profesional indicó que se pueden realizar consultas mediante plataformas disponibles a través del rol o dirección de la propiedad, pero insistió en que la intervención directa del municipio en predios privados escapa a sus competencias legales.
Asimismo, invitó a la comunidad a realizar sus solicitudes de corte de césped, poda o tala en espacios públicos a través del portal enlinea.puntarenas.cl, donde los requerimientos son recepcionados y derivados para su programación mensual.
Blanco recordó además que la temporada de corte de césped finaliza en abril, mientras que la recepción de solicitudes se mantiene hasta marzo. Posteriormente, entre mayo y agosto, se desarrolla el periodo de poda en la ciudad, atendiendo al ciclo natural de crecimiento del césped y los árboles.
Desde el municipio reiteraron el llamado a los vecinos a canalizar sus inquietudes a través de los conductos formales y a considerar que, en el caso de viviendas abandonadas, la responsabilidad legal recae en sus propietarios, independientemente de su estado de ocupación.













