Con el respaldo de Corfo, a través del instrumento Innova Región, se está ejecutando en Tierra del Fuego un innovador proyecto que apunta a transformar la producción ovina regional mediante la implementación de un sistema de alta eficiencia en producción de carne, basado en ovinos de pelo y orientado a lograr tres pariciones en dos años, es decir, un parto cada ocho meses.
La iniciativa es desarrollada por Ganadera El Álamo Ltda., liderada por Jorge Cánepa y su hija Rafaella Cánepa, y cuenta con la colaboración técnica del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) Kampenaike, combinando la experiencia productiva del sector privado con el respaldo científico-técnico del sistema público de innovación.
Los avances del proyecto fueron presentados durante un día de campo realizado en la Estancia San Isidro, donde se dio a conocer la metodología aplicada, los resultados preliminares, los principales aprendizajes y las proyecciones futuras. La jornada incluyó un recorrido por las instalaciones, permitiendo a los asistentes conocer en terreno el manejo de partos, el sistema de registros y las prácticas productivas implementadas.
Jorge Cánepa, agrónomo y propietario del Plantel San Isidro, explicó que el proyecto busca “romper la estacionalidad reproductiva de las ovejas mediante un sistema de tres pariciones en dos años, adaptado a las condiciones de Tierra del Fuego”. Añadió que, gracias a pariciones en galpón y a un manejo individualizado, se ha logrado una parición cada ocho meses, alcanzando destetes cercanos al 160%. “Esto nos permite aumentar la producción de carne con menos animales, superando los 4.000 partos anuales con un plantel de 2.500 madres, aportando a una producción más sustentable y eficiente”, señaló.
Por su parte, Rafaella Cánepa, encargada de la ejecución del proyecto, detalló que el sistema se basa en ovejas de pelo de la raza Katahdin, orientadas exclusivamente a la producción de carne, altamente prolíficas y con destacada aptitud maternal. “Hoy estamos finalizando el proyecto con su tercera parición en galpón, una experiencia que ha permitido realizar ajustes importantes de cara a la siguiente etapa, que será la implementación de una granja de pariciones para 2.500 ovejas”, indicó. Asimismo, destacó que este manejo reduce significativamente la mortalidad de corderos frente a las complejas condiciones climáticas de Magallanes y mejora el bienestar animal.
El proyecto surge como respuesta al escenario actual de la industria ovina, marcado por la caída del mercado internacional de la lana, lo que ha posicionado a la producción de carne como el principal eje de ingresos para la ganadería regional. En este contexto, la iniciativa apunta a mejorar los índices reproductivos y productivos, factores clave para la rentabilidad de las explotaciones ovejeras.
Desde INIA Kampenaike, el investigador-extensionista Raúl Lira explicó que esta experiencia se basa en la introducción de razas de pelo en la región, específicamente la raza Katahdin, incorporada previamente a través de un proyecto Corfo entre 2012 y 2015. “Hoy estamos evaluando técnica y económicamente la factibilidad de implementar un sistema de tres pariciones en dos años, con el objetivo de mejorar los ingresos de la producción ovina y avanzar hacia un modelo más sustentable”, señaló. Lira agregó que el sistema permite producir igual o mayor cantidad de carne con un menor número de vientres, generando beneficios ambientales y mayor sobrevivencia de los corderos, y que el proyecto continuará en una segunda etapa con apoyo de Corfo.
La iniciativa consideró la evaluación reproductiva y productiva de 500 vientres ovinos de razas de pelo, aplicando protocolos de sincronización de celos, análisis genético y manejo intensivo, con el objetivo de generar un paquete tecnológico validado, transferible al sector productivo regional.
Además del impacto económico, el proyecto presenta relevantes beneficios sociales y medioambientales, como la generación de empleo rural especializado, el fortalecimiento de capacidades locales y una mayor eficiencia productiva, que permitiría reducir la huella de carbono por kilo de carne producida. Asimismo, abre nuevas oportunidades de comercialización, posibilitando la disponibilidad de cordero fresco en fechas clave como Fiestas Patrias y Navidad, y fortaleciendo la oferta exportadora.
El subdirector de Corfo Magallanes, Oscar Strauch, destacó que esta iniciativa “incorpora innovación para aumentar la productividad de la ganadería ovina regional” y subrayó que, si bien se trata de una actividad tradicional, existe un alto potencial de mejora a través de la innovación. “Este proyecto no solo fortalece el sistema productivo del predio, sino que también genera conocimiento transferible a otros ganaderos, contribuyendo al desarrollo del sector”, afirmó.
Finalmente, Strauch enfatizó que la producción de carne ovina es un eje estratégico del Comité de Desarrollo Productivo de Corfo Magallanes, destacando que iniciativas como esta reflejan el compromiso de la institución con una ganadería más competitiva, sustentable y con proyección regional.















