Molesto y preocupado se mostró el gobernador regional Jorge Flies tras conocerse que 59 niños del jardín infantil Juan Ruiz Mancilla tuvieron que ser reubicados en otros establecimientos de Punta Arenas, luego de que una fiscalización detectara aguas servidas en el patio del recinto.
La situación fue constatada tras una inspección de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) y la Seremi de Salud de Magallanes, lo que obligó a tomar la decisión de trasladar a los menores para resguardar su salud.
El origen del problema no es nuevo. Según las autoridades, la contaminación proviene de las tomas Las Etnias y Lautaro, un asentamiento irregular donde viven más de 120 familias y que lleva más de diez años instalado en el sector. La falta de alcantarillado y servicios básicos provoca el escurrimiento de aguas servidas hacia los alrededores.
Este mismo problema ya había obligado hace más de dos años al traslado del Cecosf Sandra Vargas, lo que vuelve a encender las alarmas en el barrio.
“Es increíble que estemos cerrando un Cecosf y ahora un jardín infantil que fueron financiados por el Gobierno Regional, mientras no se cumplen las funciones que corresponden para resolver el problema”, expresó el gobernador Flies, visiblemente indignado.
La autoridad regional adelantó que uno de los primeros temas que planteará a la nueva delegada presidencial Ericka Farías será precisamente esta situación. Además, anunció la creación de una mesa de trabajo con distintos organismos para aclarar responsabilidades y buscar soluciones concretas.
Flies también fue claro en señalar que la responsabilidad del desalojo no recae en el Gobierno Regional, sino en otras instituciones. “Las atribuciones están claras. Esto corresponde al municipio y a la Delegación Presidencial”, sostuvo.
El tema también fue abordado en el Consejo Regional de Magallanes, donde la consejera Roxana Gallardo aseguró que la crisis era algo que se veía venir.
“Cuando se tuvo que trasladar a los adultos mayores y a los vecinos que usaban el consultorio Sandra Vargas por la contaminación de la toma, yo lo advertí muchas veces. La pregunta era: ¿qué viene después? Y ahora vemos que fue el jardín”, señaló.
Gallardo apuntó a la falta de acciones oportunas de distintas autoridades y lamentó que quienes terminan pagando las consecuencias sean los vecinos del sector, los adultos mayores y ahora los niños más pequeños.
Las tomas Las Etnias y Lautaro están ubicadas en el sector norponiente de la ciudad, frente a la villa Villa Cardenal Raúl Silva Henríquez. La falta de alcantarillado y agua potable en el asentamiento genera que las aguas servidas escurran hacia los alrededores, afectando viviendas y servicios públicos cercanos.
El problema no es reciente. En 2024 el alcalde Claudio Radonich ya había advertido públicamente que el jardín infantil estaba en riesgo por esta situación. Incluso ese mismo año la Corte de Apelaciones de Punta Arenas acogió un recurso presentado por el municipio, ordenando elaborar un plan de acción para enfrentar el problema sanitario.
Pese a que el año pasado se logró desalojar un terreno fiscal cercano al ex Cecosf Sandra Vargas, de unos 3.000 metros cuadrados, y que fue traspasado al Gobierno Regional, el gobernador Flies explicó que no se pueden iniciar proyectos en ese lugar mientras no se solucione el problema sanitario.
“Sería muy extraño invertir en nuevas obras si primero no se resuelve el problema de las aguas servidas y la toma que está generando esta situación”, concluyó.













