El Gobierno de Chile dio a conocer en Cabo de Hornos los resultados de un proyecto dedicado a revitalizar la lengua yagán mediante la recuperación y estudio de manuscritos elaborados en 1880 por el naturalista italiano Carlo Luigi Spegazzini. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia junto al Servicio del Patrimonio Cultural, se enmarca en el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas (2022–2032), proclamado por la ONU para combatir la pérdida del patrimonio lingüístico mundial.
Durante la ceremonia, realizada este miércoles 3 de noviembre de 2025 en la provincia de la Antártica Chilena, se presentó el trabajo titulado “Contribución a la recuperación de los cuadernos de Carlo Luigi Spegazzini: Etapa de Traducción y Transcripción para la elaboración del Diccionario Yagán–Español”, desarrollado por los investigadores Javier Domingo y Cristina Zárraga, nieta de Cristina Calderón, última hablante nativa del pueblo yagán.
Los cuadernos de Spegazzini, resguardados por más de un siglo en el Instituto Anthropos de Alemania, contienen registros fonéticos de palabras y conversaciones sostenidas con miembros de la comunidad yagán. Su traducción permitirá construir un diccionario adaptado a las necesidades actuales del pueblo, herramienta clave para el proceso de revitalización lingüística.
La delegada presidencial Constanza Calisto valoró el proyecto, destacando que forma parte del Plan de Lenguas Indígenas que el Gobierno desarrolla junto a los 11 pueblos originarios del país. Por su parte, el seremi de Desarrollo Social, Danilo Mimica, subrayó que este trabajo también constituye un acto de reparación frente a la pérdida lingüística provocada por la colonización.
En representación de la comunidad yagán de Bahía Mejillones, su directora, Natalia Valderas, recibió uno de los primeros ejemplares y enfatizó el compromiso de las familias yaganas con la preservación de su idioma.
La ONU advierte que entre el 50 % y el 95 % de las lenguas del mundo podrían extinguirse antes de 2100, siendo la mayoría de ellas indígenas, lo que refuerza la urgencia de estas iniciativas.












