Con una asistencia estimada de 15 mil personas durante sus dos jornadas, el Festival de la Esquila de Laguna Blanca cerró con un balance altamente positivo, consolidándose como una de las celebraciones costumbristas más importantes de la Región de Magallanes y un verdadero punto de encuentro para la cultura patagónica.
Desde tempranas horas de la mañana, cerca de las 10:00 horas, familias completas y visitantes provenientes de distintos puntos de la región y de pais llegaron hasta la comuna para disfrutar de un evento marcado por la música en vivo, las tradiciones rurales y el espíritu magallánico. A pesar del característico viento y lluvia de la zona de la cual los magallánicos estamos acostumbrados, el público se mantuvo presente durante ambas jornadas, generando un ambiente de fiesta y convivencia.
El festival ofreció una variada programación que incluyó demostraciones de esquila ovina, stands con productos típicos y artesanía local, además de una amplia oferta gastronómica donde el cordero al palo, las parrilladas y el curanto se transformaron en protagonistas. A ello se sumaron actividades tradicionales como jineteadas, carrera de tambores y destrezas criollas, que captaron la atención del público.
Uno de los momentos más valorados del primer día fue la participación de una mujer en la esquila, hecho destacado por los asistentes como un hito dentro de una labor tradicionalmente masculina, reflejando la evolución de los oficios del campo en la región.
La jornada de cierre aproximado a las 21:45 estuvo especialmente marcada por la música y la energía del público. Sobre el escenario se presentaron Alma Semilla y Sol, Renacer del Pago, Los Pioneros del Sur, Chamanes de la Patagonia y Sensation Banda, quienes hicieron bailar y disfrutar a los asistentes durante gran parte de la tarde.
Uno de los momentos más emotivos fue la presentación del Grupo Fantasía, con más de 35 años de trayectoria musical, que recibió el cariño del público, para luego dar paso al cierre con Garras de Amor, quienes mantuvieron a la audiencia cantando y bailando hasta cerca de las 22:00 horas, poniendo el broche de oro a una jornada calificada como memorable.
Durante el desarrollo del festival, la actividad se llevó a cabo sin inconvenientes, sin accidentes en las rutas de acceso, lo que permitió un desplazamiento expedito hacia la comuna. La alta participación y el buen comportamiento del público fueron destacados por la organización.
Desde Radio Magallanes, se realizó un permanente acompañamiento informativo en terreno, acercando esta celebración costumbrista a toda la comunidad regional y reforzando el valor de las tradiciones que identifican a Magallanes.
En resumen, el Festival de la Esquila de Laguna Blanca fue una verdadera fiesta cultural, donde la música, el campo y las costumbres se unieron para dar vida a dos jornadas inolvidables, reafirmando el orgullo y la identidad de una comunidad que sigue manteniendo vivas sus raíces.


















