Una vez más, el histórico Barrio Prat vuelve a estar en el centro de la polémica y preocupación ciudadana. Según denuncian vecinos del sector, habitualmente tranquilo y familiar, situaciones de riesgo y convivencia grave se han multiplicado en las últimas semanas, afectando especialmente a los adultos mayores y residentes de la calle Angamos.
El profesor retirado Patricio Águila, conocido en la comunidad local, relató públicamente que vive bajo una amenaza constante, con episodios de fogatas nocturnas, consumo de drogas en la vía pública y peleas que no sólo perturban el descanso, sino que han puesto en riesgo la integridad de quienes residen en el barrio. Asegura que en alguna ocasión incluso “casi le queman la casa”, una situación que ilustra el extremo de tensión que sufren muchos habitantes.
Estas preocupaciones se suman a hechos delictuales registrados en el pasado reciente en el mismo sector, donde Carabineros ha debido intervenir en múltiples ocasiones. Por ejemplo, en agosto de 2025 se detuvo a un prófugo con órdenes de detención por tráfico y consumo de drogas, conducción en estado de ebriedad y lesiones graves, en plena zona del Barrio Prat, lo que demuestra que no se trata de incidentes aislados sino de un patrón de delitos y riesgos que afectan a la comunidad.
Además, en enero de este año un grave incendio en una vivienda de la misma área dejó a dos personas con quemaduras de consideración, movilizando a varias compañías de Bomberos y obligando a intervenir de urgencia para evitar daños mayores en el vecindario.
Los vecinos manifestaron su frustración porque, a su juicio, ni las autoridades policiales ni organismos como SENAMA han implementado soluciones eficaces que detengan esta ola de falta de seguridad y convivencia. Algunos residentes incluso han pedido mayor presencia policial y programas de prevención comunitaria ante el avance de problemas vinculados al consumo de drogas y conductas de riesgo.













