En entrevista con Agenda Noticiosa, el director de Tránsito de Punta Arenas, Marcel Bermúdez, se refirió a la nueva prórroga para la renovación de licencias de conducir, los cambios en los procesos actuales y el llamado a la responsabilidad de la ciudadanía para evitar la saturación del sistema.
Según explicó la autoridad, la medida que aún debe ser votada y sancionada contempla una extensión de un año para las licencias vencidas durante 2025 y de seis meses para aquellas que vencen en 2026. Sin embargo, Bermúdez advirtió que este tipo de prórrogas genera efectos negativos, como el retraso de los trámites por parte de los conductores y una acumulación de solicitudes en las direcciones de tránsito a nivel nacional.
“Esto provoca un relajo en la ciudadanía y una sobrecarga importante para los municipios. Por eso hacemos el llamado a no esperar hasta el final y realizar el trámite con anticipación, incluso si la licencia está extendida”, señaló.
El director destacó que la Municipalidad de Punta Arenas cuenta desde diciembre con una nueva plataforma digital para la renovación de licencias, duplicados y cambios de datos, disponible en el sitio web municipal, la App Arenas y mediante códigos QR en dependencias de la Dirección de Tránsito. Para acceder, es necesario contar con Clave Única. En el caso de personas mayores de 65 años, se mantiene la opción de agendar atención presencial, considerando las posibles dificultades con las plataformas digitales.
Respecto a los requisitos, Bermúdez explicó que antes de iniciar el trámite se revisa si la persona figura en el Registro Nacional de Deudores de Alimentos o en el Registro de Prófugos de la Justicia, lo que impide continuar el proceso. Luego se evalúa la idoneidad moral, considerando antecedentes como conducción en estado de ebriedad u otros delitos contemplados en la normativa vigente. Superadas estas etapas, el conductor debe rendir el examen psicotécnico y médico.
En relación con la edad, el director fue enfático en aclarar que en Chile no existe un límite etario para conducir. “La licencia es para toda la vida, pero lo que se hace en las renovaciones es un control para verificar que la persona mantiene las condiciones para conducir”, explicó. En el caso de licencias no profesionales, este control se realiza cada seis años, y en las profesionales, cada cuatro, o en plazos menores si la evaluación médica así lo determina.
Asimismo, precisó que si una persona presenta una condición médica controlable, puede presentar un certificado de su médico tratante que acredite que se encuentra compensada y apta para conducir, incluso considerando el uso de vehículos adaptados cuando corresponda.
Finalmente, Bermúdez recalcó que conducir no es un derecho, sino un privilegio. “La licencia se obtiene demostrando que se tienen las competencias y condiciones necesarias. En una región con alta siniestralidad vial, este control es fundamental para resguardar la seguridad de todos”, concluyó.













