El alcalde de Porvenir, José Gabriel Parada, salió al paso de las críticas por el funcionamiento del matadero local y entregó un detallado relato de cómo se llegó al actual escenario, marcado por la suspensión de actividades y la falta de un operador.
Parada partió aclarando un punto clave: el matadero nunca ha sido administrado por el municipio. Aunque la infraestructura es municipal, su operación siempre estuvo en manos de privados. Primero bajo el grupo KOBA y luego por uno de sus integrantes, quien continuó explotando el recinto tras la disolución del colectivo.
El quiebre se produjo el 14 de septiembre de 2021, cuando una funcionaria del SAG sufrió un accidente eléctrico en las dependencias. Desde ese momento, la faena quedó suspendida. Pocas semanas después, en octubre, el empresario a cargo puso término al contrato y se retiraron todas las autorizaciones sanitarias y operativas, que estaban inscritas a nombre de su empresa. El municipio quedó únicamente con el edificio, sin permisos ni concesionario.
Con el tiempo surgió otro problema: la falta de inversiones estructurales del antiguo operador, lo que dejó la infraestructura desactualizada frente a las exigencias sanitarias actuales. Para reactivarlo hoy, señaló el alcalde, sería necesario destinar cuantiosos recursos y definir quién asumiría ese costo. “Cada vez que se habilita una nueva infraestructura, los costos finalmente se trasladan al consumidor”, advirtió.
Respecto a cuestionamientos por supuesta inacción municipal, Parada recordó que en junio, durante el aniversario comunal y con la presencia del Gobernador Regional, se acordó iniciar un estudio y diseño para un nuevo matadero. Desde entonces —afirmó— el municipio ha enviado oficios, correos y solicitado audiencias para reactivar la comisión técnica y avanzar en ese compromiso.
Mientras se define el futuro del recinto, el municipio ha gestionado alternativas para evitar problemas de abastecimiento. Tal como ocurrió el año pasado y en fechas clave como Navidad y Año Nuevo, se coordinó con el frigorífico de autoconsumo de Sombrero —que cumple estándares de exportación a la Unión Europea, Japón y Estados Unidos— la posibilidad de faenar animales destinados al consumo local.
Parada confirmó que el frigorífico ya tiene disponibilidad para faenar corderos, por lo que el municipio coordinará con los carniceros un día y horario específico para asegurar el abastecimiento, replicando el modelo utilizado en temporadas anteriores.












