Una investigación que comenzó hace más de un año terminó hoy con una sentencia condenatoria para un hombre acusado de una serie de robos que afectaron tanto a su lugar de trabajo como a distintos locales comerciales de Puerto Natales. El caso se inició el 17 de septiembre de 2024, cuando el imputado utilizó una llave sustraída para entrar a la vivienda y al lugar donde trabajaba, desde donde sustrajo diversas especies en distintas oportunidades.
A partir de ese primer hecho, la Fiscalía comenzó a vincularlo con otros delitos cometidos bajo un mismo patrón: ingresos nocturnos, uso de mascarilla y movimientos que quedaron registrados en cámaras de seguridad. El imputado terminó siendo identificado como responsable de robos en lugar no habitado que afectaron a una panadería, una casa de cambios y una ferretería, todos cometidos en diferentes fechas, replicando un modus operandi que permitió unir las causas.
Con estos antecedentes, el Ministerio Público solicitó penas de tres años y un día por el delito de robo en lugar habitado y otros tres años y un día por los robos en lugar no habitado. La investigación tuvo un giro adicional cuando, durante el allanamiento a su domicilio, se encontraron municiones cuya tenencia no contaba con ninguna autorización legal, hecho por el cual se sumó una pena solicitada de 541 días.
En total, la condena bordea los siete años y medio de cumplimiento efectivo. El tribunal además ordenó el comiso de las especies recuperadas y la toma de la huella genética del condenado para su incorporación al registro nacional, medida que se aplica a quienes son declarados culpables de delitos de este tipo.
La causa se cerró destacando el rol de las cámaras de seguridad y la comparación del patrón utilizado por el imputado, elementos que permitieron sostener la acusación en cada uno de los hechos investigados.












