Hasta las instalaciones del vertedero municipal de Punta Arenas llegaron los integrantes del Concejo Comunal para conocer en terreno la compleja situación que enfrenta este recinto, el cual presenta evidentes signos de colapso y cuya vida útil se proyecta solo hasta junio de 2027. Las autoridades advirtieron que, de no adoptarse medidas urgentes, la comuna podría enfrentar una crisis sanitaria de carácter provincial.
La visita fue convocada por la Comisión de Infraestructura del Concejo Municipal y contó con la participación de diversas autoridades y organismos públicos, entre ellos representantes de las seremías de Salud y Medio Ambiente, del Gobierno Regional y de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere). El objetivo fue constatar el estado actual del vertedero y evaluar acciones que permitan extender su funcionamiento por al menos cinco años más, mientras se concreta el largamente anunciado proyecto del futuro relleno sanitario, cuya puesta en marcha se ha postergado por más de una década.
Tras la inspección, el concejal José Becerra, presidente de la Comisión de Infraestructura, enfatizó la urgencia de actuar de manera preventiva. “En materia sanitaria no podemos reaccionar tarde, debemos ser proactivos. Por eso hemos estado en terreno, alertando y anticipándonos a lo que puede ocurrir si no actuamos hoy. Como municipio no somos responsables del atraso del proyecto, pero estamos disponibles para colaborar y buscar soluciones conjuntas que eviten una crisis sanitaria provincial, considerando que en este vertedero no solo se depositan los residuos domiciliarios de Punta Arenas, sino también los de Laguna Blanca, San Gregorio y Río Verde”, señaló.
En la misma línea, el concejal Germán Flores manifestó su preocupación por los plazos anunciados para el futuro relleno sanitario. “No dudo de la voluntad ni del interés del Gobernador Regional por dar solución a esta problemática, pero los tiempos no están calzando. Si el llamado a licitación se realiza en 2027, siendo muy optimistas, recién en 2030 podríamos tener un relleno sanitario operativo. La pregunta es qué hacemos mientras tanto, considerando que estamos llegando a un colapso inminente y que no contamos con suficiente capacidad de maniobra por falta de recursos y tecnología”, indicó.
Ante este escenario, los concejales coincidieron en la necesidad de que la mesa de trabajo entre la Municipalidad de Punta Arenas y el Gobierno Regional avance con medidas y acciones concretas, capaces de responder a una situación que se viene advirtiendo desde hace años. A juicio del Concejo, las buenas intenciones no serán suficientes para evitar un colapso sanitario en un vertedero que ya suma 35 años de funcionamiento y cuya capacidad está llegando a su límite.













