La tragedia del 17 de noviembre en el Parque Nacional Torres del Paine —que costó la vida a cinco turistas extranjeros sorprendidos por un violento cambio climático mientras recorrían el circuito “O”— llegó este martes hasta la comisión de Agricultura de la Cámara de Diputadas y Diputados. Allí, autoridades de CONAF detallaron lo ocurrido y enfrentaron cuestionamientos sobre protocolos y responsabilidades.
El director regional de CONAF, Mauricio Ruiz, confirmó que al momento del accidente no había guardaparques desplegados en la zona afectada. El personal, explicó, había descendido a Puerto Natales y Cerro Guido para cumplir con el deber de votación o presentar excusas con motivo de las elecciones del 17 de noviembre.
Por su parte, el director ejecutivo de la corporación, Rodrigo Illesca, precisó que si bien el pronóstico meteorológico anticipaba vientos cercanos a los 90 km/h, en el punto donde ocurrió la emergencia las ráfagas superaron los 190 km/h, acompañadas de nieve intensa. Señaló que “la compleja geografía del parque genera microclimas difíciles de anticipar”, y calificó el evento como “una situación climática extrema”.
Illesca informó que existen tres investigaciones en curso: una interna de CONAF, una de Contraloría para evaluar eventuales negligencias administrativas y una indagatoria penal del Ministerio Público para aclarar responsabilidades legales.
En la sesión, la diputada Javiera Morales lamentó la muerte de los turistas y expresó fuerte preocupación por la falta de respuestas claras. Recordó que Torres del Paine recibe cerca de 300 mil visitantes al año, cifra que supera a toda la población regional, por lo que su estándar de seguridad debe ser “incuestionable”.
La parlamentaria pidió precisar quién debía decidir el cierre del tramo ante las alertas meteorológicas, por qué el parque permaneció abierto pese a avisos de viento desde la mañana y cuáles fueron los tiempos exactos de reacción. También solicitó explicaciones sobre la ausencia total de personal y cómo se reorganizarán turnos para evitar que esto se repita en la segunda vuelta presidencial del 14 de diciembre.
Finalmente, Morales planteó que el desafío ahora es reforzar dotaciones, mejorar infraestructura y elevar los protocolos de seguridad en una de las áreas silvestres más visitadas del país. Illesca respondió que el informe interno deberá estar listo en un plazo de 20 días, con medidas concretas para corregir brechas y mejorar las condiciones laborales de los guardaparques.












