El Colegio de Profesoras y Profesores de Chile AG se declaró en estado de alerta ante los anuncios del Gobierno respecto a un eventual recorte en el presupuesto destinado a educación, manifestando su preocupación por el impacto que esta medida podría generar en el sistema educativo.
El presidente nacional del gremio, Mario Aguilar Arévalo, afirmó que la situación es inquietante y que será abordada directamente con la autoridad. “Nos parece muy preocupante. Esta semana tendremos la primera reunión con la ministra y se lo vamos a expresar claramente. De ninguna manera creemos que existan condiciones para disminuir los recursos en educación”, sostuvo.
El dirigente advirtió que la educación pública ya enfrenta importantes dificultades. “Hay grandes carencias y déficits. Un recorte presupuestario impactará directamente en las condiciones de trabajo y en los aprendizajes de los estudiantes”, señaló.
En esa línea, cuestionó la idea de una eventual “sobredotación docente”, indicando que en la práctica implicaría aumentar el número de estudiantes por sala. “Cuando se habla de sobredotación, en realidad se está planteando cursos de hasta 45 alumnos, lo que es absolutamente inadecuado hoy en día”, explicó.
Aguilar también enfatizó que las actuales tendencias pedagógicas apuntan a una educación más personalizada e inclusiva, lo que requiere condiciones adecuadas en las aulas. “Aumentar el número de estudiantes por curso es antipedagógico y afecta directamente los aprendizajes”, agregó.
Asimismo, advirtió que una reducción de recursos podría traducirse en menor disponibilidad de material pedagógico, deterioro de la infraestructura y mayores dificultades para servicios que ya operan con presupuestos limitados.
El presidente del gremio insistió en que, de ser necesario ajustar el gasto público, no debe hacerse en educación. “Si hay que ahorrar recursos, no puede ser en esta área. Existen otros espacios donde se podría reducir el gasto sin afectar derechos fundamentales”, indicó.
Finalmente, el dirigente reiteró que el gremio mantendrá una postura de diálogo con las autoridades, pero firme en la defensa de la educación pública. “Estamos altamente preocupados, nos declaramos en alerta y vamos a defender los derechos y la educación pública”, concluyó.













