Una grave situación afecta a Puerto Williams y a la Provincia Antártica Chilena, debido a la falta de personal de Gendarmería, lo que ha obligado a Carabineros a asumir funciones de custodia de personas privadas de libertad, generando serias preocupaciones en materia de derechos humanos y seguridad institucional.
Según se informó, detenidos permanecen en dependencias policiales que no cuentan con las condiciones mínimas para una reclusión prolongada. La situación se ha vuelto crítica luego de que uno de los internos iniciara conductas de autolesión al interior de la comisaría local, encendiendo las alertas entre las autoridades judiciales.
Ante la falta de calabozos habilitados, la justicia se ha visto obligada incluso a disponer arrestos domiciliarios para algunos imputados, al no existir espacios adecuados donde cumplir medidas cautelares. Desde el Poder Judicial se advirtió que el sistema presenta una falla estructural, señalando que “el eslabón está roto”, en referencia a la ausencia de Gendarmería en la zona.
La situación ha reabierto el debate sobre la responsabilidad del Estado en garantizar condiciones dignas de reclusión y sobre si es correcto que Carabineros continúe realizando labores que corresponden exclusivamente a Gendarmería, especialmente en una zona tan aislada y estratégica como Puerto Williams.
Distintos actores han calificado el escenario como urgente, llamando a una pronta solución que permita restablecer el funcionamiento normal del sistema penitenciario y resguardar tanto los derechos de los detenidos como el rol institucional de Carabineros.













