La presidenta del colegio de profesores Alicia Aguilante en Tribuna Magallánica fue enfática en señalar que el servicio local educación ha estado ausente con personal que tiene altos salarios, mientras que el sufrimiento y el maltrato recaen en los docentes en la sala de clases.
Ante el deceso de una colega quien estaba en ejercicio en el establecimiento Sarmiento Gamboa con causales de estrés laboral aunque el diagnóstico médico fue un aneurisma, se vincula directamente al estrés y agobio laboral enorme que padecía la docente.
Aguilante enfatiza que, si bien no se busca «echar la culpa» a una sola persona o entidad, es fundamental asumir responsabilidades por el empleador (SLEP) y quizás por la mutual de seguridad que, presuntamente, no prestó la debida atención a su salud mental y emocional.
La colega era muy responsable y quería cumplir, pero el agobio laboral le impedía hacer una entrega efectiva de calidad. El problema de fondo es la falta de condiciones laborales adecuadas, falta de apoyo de la infraestructura y falta de apoyo del empleador (SLEP).
Denunció además que las licencias psiquiátricas y médicas son cuestionadas, lo que obliga a colegas a seguir trabajando a pesar de su mal estado de salud. Aclara que, en este caso, sí hubo apoyo del equipo directivo del establecimiento, pero se señala que incluso ellos sufren sobrecarga laboral porque las exigencias vienen «desde arriba» (el empleador).
Tras el fallecimiento, se lamentó la ausencia de un alto ejecutivo del SLEP en la comunidad educativa para entregar contención. La molestia radica en que hay «gente dentro de los SLEP que no esté haciendo la pega» con altos salarios, mientras que el sufrimiento y el maltrato recaen en las bases (los docentes en la sala de clases).
Foco de Recursos: Se exige que los recursos económicos se destinen a la sala de clases y no a la administración central, específicamente para psicólogos y personal de convivencia para apoyar a estudiantes y docentes.
Salud Mental y Licencias: Las licencias psiquiátricas son una señal de daño y de que las demandas laborales no fueron atendidas.
Agresiones a Docentes: Aunque no es el caso más extremo, se confirma que existe agresión (verbal y física) hacia los profesores, quienes muchas veces no denuncian porque sienten que no tendrán apoyo y que se defenderá más al estudiante.
Por último se critica la politización de la educación pública, donde los políticos hablan de mejorarla en campaña, pero la inversión y las acciones son mínimas debido a intereses políticos.













