En un contexto marcado por la escasez hídrica y la creciente necesidad de cuidar el agua, Aguas Magallanes se posiciona a nivel nacional como una de las empresas sanitarias más eficientes en la gestión del recurso. Actualmente, la compañía registra pérdidas de agua potable cercanas al 13%, cifra muy inferior al promedio histórico de la industria sanitaria en Chile, que por años ha superado el 30%.
Las pérdidas de agua potable corresponden a la diferencia entre el volumen producido en las plantas de tratamiento y el que finalmente llega a los hogares y es registrado por los medidores. Estas pueden generarse por filtraciones subterráneas no visibles, roturas de matrices, desgaste natural de las redes o intervenciones de terceros en la vía pública.
Desde la empresa explicaron que los positivos resultados obtenidos en la Región de Magallanes son fruto de un trabajo técnico y operativo sostenido en el tiempo, enfocado en el mantenimiento y modernización de la infraestructura sanitaria y en una gestión responsable del recurso hídrico. Entre las principales acciones se cuentan los programas permanentes de renovación de redes, el monitoreo continuo del sistema de distribución, la detección temprana de fugas y la reparación oportuna de filtraciones.
Al respecto, el gerente regional de Aguas Magallanes, Christian Adema Galetovic, señaló que “el control de las pérdidas de agua requiere una gestión integral, que combine personal especializado, una buena gestión comercial, conocimiento detallado de las redes, infraestructura de calidad y monitoreo permanente mediante tecnología”.
Este trabajo se complementa con un plan sistemático de renovación de redes, arranques y medidores, además de un estricto control operacional que permite mantener presiones adecuadas y asegurar la estanquidad del sistema, aspecto clave para garantizar la continuidad del servicio, especialmente en una región con condiciones climáticas exigentes como Magallanes.
“Evitar pérdidas no es solo un tema técnico o económico, también es una responsabilidad ambiental y social. Estos resultados nos desafían a seguir mejorando y a reforzar el uso responsable del agua junto a la comunidad”, concluyó el ejecutivo.














