En Punta Arenas, específicamente en Casa Líquen, se desarrolló el espacio de diálogo “Herramientas abiertas y comunitarias para el estudio de ecosistemas subantárticos”, en el marco de LUMEN 2026.
La actividad, abierta a toda la comunidad, reunió a investigadores, artistas y público general para abordar el uso de tecnologías abiertas aplicadas al estudio y conservación de los ecosistemas subantárticos. El encuentro fue liderado por integrantes de la comunidad internacional Global Open Science Hardware, quienes actualmente desarrollan una residencia en el Parque Karukinka, gestionado por WCS Chile.
Uno de los expositores, el investigador Fernán Federici, explicó que estas tecnologías se basan en principios de acceso libre, permitiendo que sus diseños puedan ser utilizados, modificados y mejorados por cualquier persona. Según indicó, se trata de herramientas de desarrollo colectivo que reducen costos y amplían el acceso a la investigación científica.
Desde el ámbito de la conservación, Cristóbal Arredondo destacó que este trabajo colaborativo responde a necesidades concretas del territorio. En ese sentido, subrayó que el parque Karukinka funciona como un laboratorio natural, donde la incorporación de tecnologías abiertas permite generar soluciones innovadoras y accesibles para enfrentar los desafíos ambientales.
Durante el encuentro también se abordó el concepto de ciencia abierta, entendido como una forma de democratizar el conocimiento científico mediante el uso de herramientas, códigos y metodologías accesibles. Este enfoque permite que comunidades, investigadores independientes y organizaciones adapten instrumentos a sus propias necesidades.
En tanto, el asistente Nicolás Leiva valoró la instancia, señalando que este modelo permite generar conocimiento desde y para la comunidad, con aplicaciones concretas en áreas como el estudio de suelos, flora y fauna.
La iniciativa forma parte de una colaboración entre WCS Chile y Liquenlab, y cuenta con el apoyo del Programa PAOCC del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
El encuentro evidenció cómo la integración entre arte, ciencia y tecnología puede abrir nuevas formas de comprender y proteger los ecosistemas, promoviendo además una participación más amplia en los procesos de investigación y conservación en la región de Magallanes.













