Este sábado fue inaugurada la pavimentación completa de la Ruta Y-65, que conecta las localidades de Porvenir y Manantiales, una obra considerada estratégica para la conectividad y el desarrollo de la provincia de Tierra del Fuego y de la región de Magallanes y de la Antártica Chilena.
La iniciativa forma parte del Plan de Desarrollo de Zonas Extremas, impulsado durante el gobierno de Michelle Bachelet, y se ejecutó por etapas desde 2016 hasta su finalización en enero de 2026.
En la ceremonia participaron el gobernador regional Jorge Flies, el delegado presidencial regional José Ruiz, el delegado provincial José Miguel Campos, el seremi de Obras Públicas José Luis Hernández, el director regional (s) de Vialidad Sebastián Schadenberg, además de consejeros regionales, autoridades y vecinos del territorio.
Durante la actividad, el seremi de Obras Públicas destacó que la obra responde a una demanda histórica de la comunidad fueguina. Según explicó, se trata de una ruta altamente esperada, especialmente por los habitantes de Porvenir, cuyo proyecto comenzó a ejecutarse en 2016 y culminó este año.
La obra contempla 120 kilómetros de pavimento de alto estándar, permitiendo mejorar la conectividad entre Porvenir y Manantiales, además de facilitar los desplazamientos hacia el cruce de Primera Angostura, punto clave para conectar con Punta Arenas y otras zonas del país.
Por su parte, el gobernador regional Jorge Flies destacó que la pavimentación de la Ruta Y-65 es uno de los proyectos emblemáticos del Plan de Zonas Extremas, el cual ha tenido continuidad durante distintos gobiernos, incluyendo las administraciones de Sebastián Piñera y del actual mandatario Gabriel Boric.
La autoridad regional subrayó que esta infraestructura mejorará la seguridad vial, los tiempos de traslado, la conectividad territorial y la respuesta ante emergencias sanitarias, además de fortalecer la integración de las comunidades del norte de la isla.
Desde el Gobierno Regional y el Ministerio de Obras Públicas de Chile destacaron que la pavimentación de la ruta tendrá impactos directos en la calidad de vida de los habitantes y en el desarrollo económico local, al facilitar el transporte, reducir accidentes y mejorar la circulación en condiciones climáticas adversas.
La obra representó una inversión cercana a los 110 mil millones de pesos, financiados mediante recursos del Gobierno Regional y fondos sectoriales del Ministerio de Obras Públicas













