Hace poco instantes el presidente Gabriel Boric arribó a Punta Arenas, en una visita oficial que marca su última gira en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena antes de entregar la banda presidencial el próximo 11 de marzo.
El Mandatario llegó al Aeropuerto Internacional Carlos Ibáñez del Campo, cumpliendo con una agenda de actividades que, por razones de seguridad y logística, se mantiene en reserva, aunque se anticipa que incluirá anuncios vinculados a obras de infraestructura y avances en proyectos relevantes para el extremo austral del país.
La visita se produce en un momento clave para la administración, apenas días después de una reunión en Santiago con el presidente electo, José Antonio Kast, y en medio de la preparación del traspaso de mando.
Según medios regionales, la estadía del presidente Boric en Punta Arenas será breve de menos de 24 horas, motivo por el cual ha sido definida como una “visita flash”. El objetivo es reforzar el vínculo con su región natal y destacar proyectos y compromisos cumplidos en el territorio austral antes de finalizar su mandato.
Este desplazamiento constituye también un gesto simbólico de descentralización, en una semana que ha estado marcada por reuniones de alto nivel en Santiago y por definiciones políticas relevantes para el país, además de tensiones reportadas con la futura administración por temas de traspaso de información.
Tras cumplir con su agenda en Punta Arenas, se espera que el presidente Boric regrese a la capital durante la jornada de mañana, continuando con las actividades que culminarán con la ceremonia de traspaso de mando.
La visita pone el foco una vez más en Magallanes, región que el presidente Boric ha destacado como parte esencial de su historia personal y política, cerrando así su ciclo de trabajo nacional con un retorno a sus raíces en el extremo sur.














