El concejal de Punta Arenas, Jorge Risco, se refirió a dos temas que han marcado la agenda cultural local: la controversia por el uso del nombre “Festival de la Patagonia” en un evento realizado en Coyhaique y el proceso de reapertura de la Casa Azul del Arte, que ahora se proyecta como una Escuela Municipal de Arte y Cultura.
En conversación radial, Risco manifestó su preocupación por la utilización del nombre “Festival de la Patagonia” para promocionar un evento organizado en Coyhaique y transmitido por televisión nacional. Según explicó, el nombre se encuentra registrado desde hace años y actualmente es resguardado por la Municipalidad de Punta Arenas.
“El festival en Coyhaique se denomina oficialmente ‘Festival en el Corazón de la Patagonia’, pero fue promocionado como ‘Festival de la Patagonia’, que es el nombre que históricamente identifica al evento de Magallanes”, sostuvo el concejal.
Risco indicó que el Concejo Municipal, junto al alcalde, realizó una presentación formal ante la productora y el canal involucrado, calificando la situación como una falta de respeto hacia una tradición que se remonta a fines de la década de 1960 y que forma parte del patrimonio cultural de la región.
Asimismo, planteó la necesidad de fortalecer el evento local, definiendo con claridad su identidad y objetivos: “Tenemos que decidir si vamos a potenciar la competencia, a nuestros artistas regionales, o privilegiar el show. Eso debe discutirse con mayor participación”.
En ese sentido, lamentó que la Comisión de Cultura —que él preside— no tenga injerencia directa en la organización del festival. “Podemos sugerir, pero no participamos en la toma de decisiones sobre artistas o lineamientos. Es importante ampliar la participación para definir el norte del festival”, afirmó.
En otro ámbito, el concejal abordó la reapertura de la Casa Azul del Arte, cuyo cierre generó polémica tras la desvinculación de talleristas, pese a que previamente el Concejo había aprobado recursos para su funcionamiento.
El recinto retomará sus actividades bajo el nombre de Escuela Municipal de Arte y Cultura Casa Azul de Punta Arenas, propuesta que busca dar paso a una estructura más formal, con una eventual malla curricular y un enfoque formativo, comunitario e inclusivo.
“La idea es consolidar una escuela de arte con estructura formal, pero sin perder el nombre Casa Azul, que es parte del patrimonio cultural de Punta Arenas”, explicó Risco.
Respecto a los talleristas desvinculados, señaló que deberán postular a un concurso abierto para continuar impartiendo clases. “Hay docentes interesados en volver, algunos con talleres que incluso tenían lista de espera. El proceso está abierto y no se restringe a nadie”, precisó.
No obstante, advirtió sobre la necesidad de agilizar los procedimientos para cumplir con el anuncio de iniciar talleres en abril. “Si no apuramos las acciones, nos vamos a quedar en estudios y no va a pasar nada. Este espacio es muy importante para la comunidad”, subrayó.
La nueva etapa de la Casa Azul estará a cargo de la Fundación Cultural de Punta Arenas en conjunto con el área de Cultura municipal, quienes deberán implementar el modelo definitivo de funcionamiento.
Con estos temas sobre la mesa, el concejal reafirmó la importancia de resguardar el patrimonio cultural local y fortalecer los espacios artísticos como parte esencial de la identidad magallánica.













