El cansancio pudo más. Vecinos y vecinas de la calle Waldo Seguel, una de las vías más tradicionales de la ciudad, decidieron organizarse y trabajar juntos para mejorar una calle que por años ha permanecido en el abandono, pese a las reiteradas promesas de solución.
Con apoyo de maquinaria, arena y mucho esfuerzo comunitario, los residentes iniciaron labores para nivelar el camino y hacerlo más transitable, buscando aliviar los problemas diarios que enfrentan quienes viven y circulan por el sector. La iniciativa nace desde la propia comunidad, como una forma de hacerse cargo de una necesidad urgente que afecta la calidad de vida del barrio.
“Esta calle es parte de nuestra historia y no podemos seguir esperando”, comentan vecinos del sector, quienes aseguran que han golpeado muchas puertas sin obtener respuestas concretas. Mientras tanto, optaron por actuar unidos, demostrando el espíritu solidario y organizado que caracteriza a la comunidad local.
La intervención busca ser una solución provisoria, a la espera de que las autoridades regionales y comunales se hagan cargo de una mejora definitiva para esta importante vía.
















