Desmienten una estructura mayoritariamente administrativa. Al cierre de 2025, de 13 trabajadores, 8 eran docentes. Denuncian que la falta de profesores se debe a que las vacantes por renuncias no fueron repuestas por el empleador y que los sueldos han permanecido congelados por años.
Aclaran que el espacio no tiene autonomía financiera. Dependen totalmente de la Corporación Municipal, entidad que aprueba o rechaza cada gasto y requerimiento operativo.
Según la memoria 2025, el espacio dictó 55 talleres, contó con más de 600 alumnos y llegó a un público total de 2.000 personas. Además, recalcan que solo cierran en enero por feriado legal, retomando actividades siempre en febrero.
Precisan que la carta enviada anteriormente a la administración pedía un cambio en la dirección por problemas de gestión interna, pero nunca solicitó una reestructuración del modelo ni el cierre del espacio.
El equipo asegura que, tras las inquietudes internas, el centro cultural siguió funcionando con total normalidad y que toda la información está respaldada en su memoria institucional pública.












