Una profunda conmoción en el ámbito cultural de Punta Arenas provocó la notificación del cierre definitivo de Casa Azul del Arte, emblemático espacio cultural de la comuna, luego de que la totalidad de su equipo de trabajadoras y trabajadores fuera informada del término de sus contratos.
La medida fue comunicada el lunes 5 de enero, mediante cartas de despido que invocan la causal de “necesidades de la empresa” (artículo 161 del Código del Trabajo), otorgando un aviso de 30 días. La notificación se realizó en una reunión convocada como instancia informativa sobre el futuro del espacio, tras meses de solicitudes de diálogo que, según el equipo afectado, no obtuvieron respuesta por parte de la Secretaría General de la CORMUPA ni del alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich.
De acuerdo con lo señalado en las cartas de despido, la Corporación Municipal, en coordinación con el municipio, resolvió una reestructuración institucional que contempla el cese definitivo de Casa Azul del Arte a partir de 2026, con el objetivo de concentrar el quehacer de la corporación exclusivamente en el área de salud, dejando fuera las labores educativas y culturales.
La decisión genera especial inquietud debido a que, el pasado 28 de diciembre, el propio alcalde Radonich aseguró en una entrevista a un medio regional que Casa Azul del Arte no sería cerrada, lo que hoy es calificado por los trabajadores como una contradicción entre el discurso público y las decisiones adoptadas, provocando confusión en la comunidad.
Casa Azul del Arte cuenta con 30 años de trayectoria, consolidándose como uno de los espacios culturales públicos más relevantes de Punta Arenas, con un rol fundamental en la formación artística y el trabajo comunitario con niños, niñas, jóvenes, personas mayores, artistas y organizaciones locales.
Durante tres décadas, el proyecto funcionó bajo un modelo mixto de financiamiento, combinando aportes municipales y fondos concursables del Estado. Este esquema permitió desarrollar infraestructura, programas formativos y elencos artísticos que hoy son parte del patrimonio cultural de la ciudad, esfuerzo que —según el equipo— se sostuvo principalmente gracias al compromiso profesional y vocacional de sus trabajadores.
Desde el equipo de Casa Azul del Arte denunciaron que no existió un proceso previo de diálogo, ni alternativas de continuidad, traspaso institucional o reconversión del proyecto, pese a su relevancia histórica. También cuestionaron la idea de eventuales actividades culturales bajo otro nombre o figura institucional, señalando que aquello no representa una continuidad, sino el cierre total del proyecto y la desvinculación completa de su equipo histórico.
“El cierre de Casa Azul del Arte no solo significa el término de contratos laborales, sino la desaparición de un espacio cultural público con 30 años de historia, cuyo impacto afecta directamente a cientos de familias y organizaciones de la comuna”, señalaron.
Finalmente, el equipo manifestó su preocupación por la forma en que se adoptó y comunicó esta decisión, así como por la señal que se entrega respecto del valor que se asigna a la cultura y a los proyectos comunitarios financiados con recursos públicos, llamando a que la comunidad y los medios conozcan lo













