Más de un centenar de familias de feriantes se movilizaron este domingo en Punta Arenas para exigir a las autoridades una solución concreta ante el inminente inicio de obras del Serviu en el sector donde actualmente desarrollan su actividad comercial, trabajos que comenzarían a partir del próximo 5 de enero.
Los manifestantes señalaron que la intervención del lugar pone en riesgo su principal fuente laboral, de la cual dependen directamente más de 100 familias, muchas de ellas integradas por adultos mayores y personas sin empleo formal. Según explicaron, su principal demanda es ser reubicados en un espacio que les permita continuar trabajando y que cuente con apoyo efectivo de fiscalización por parte de las autoridades.
Desde la agrupación de feriantes indicaron que fueron informados inicialmente de que las obras comenzarían en marzo, lo que les habría permitido planificar su actividad considerando que los meses de enero y febrero son clave para sus ingresos. “Estos meses son fundamentales para nosotros, porque es cuando hay mayor movimiento y podemos reunir recursos para sostener a nuestras familias durante el año”, señalaron.
Los dirigentes también apuntaron sus críticas al alcalde de Punta Arenas, a quien identifican como la autoridad más cercana y a quien solicitaron que se haga presente en el lugar para dialogar directamente con los trabajadores. Aseguraron haber solicitado su presencia, sin obtener respuesta positiva hasta el cierre de esta edición.
Asimismo, expresaron preocupación por experiencias anteriores de reubicación, como la vivida por feriantes del sector Capitán Guillermo, donde —según denunciaron— no existió fiscalización ni respaldo municipal, lo que dificultó el normal desarrollo de la actividad debido a la ocupación de los espacios de venta por vehículos particulares.
Los feriantes recalcaron que cuentan con permisos municipales vigentes para ejercer su actividad, lo que a su juicio evidencia una falta de coordinación al interior del municipio. En ese sentido, manifestaron su disposición a solicitar un nuevo permiso o una prórroga que les permita seguir operando mientras se define una solución definitiva.
Finalmente, los comerciantes destacaron que la feria cumple un rol social relevante, ofreciendo productos a bajo costo a la comunidad, y reiteraron su llamado a las autoridades a generar un diálogo directo que permita compatibilizar el desarrollo de las obras con la continuidad de su fuente laboral.















