El Gobierno de Chile intensificó sus gestiones diplomáticas y la coordinación con distintos países ante la crisis que se vive en Venezuela, luego de las recientes acciones militares desarrolladas por Estados Unidos y el debate internacional que estas han generado.
Desde La Moneda se informó que el Presidente Gabriel Boric ha sostenido conversaciones directas con diversos mandatarios y líderes internacionales. Entre ellas, una comunicación con el Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, además de contactos con el Presidente de Colombia, Gustavo Petro. Asimismo, se confirmó que se encuentra pendiente una conversación con el Presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, la que se concretaría en las próximas horas. Paralelamente, se han realizado intercambios con asesores de los gobiernos de Brasil y México, con el objetivo de avanzar en diálogos a nivel presidencial.
Consultado sobre la posibilidad de una declaración conjunta entre estos países, el Gobierno chileno no lo descartó. Según se señaló, existe un alto grado de coincidencia entre las declaraciones públicas emitidas por Brasil, México, Colombia y Uruguay, las que convergen con la postura expresada por Chile, especialmente en la defensa del derecho internacional, la soberanía de los Estados y el rechazo al uso de la fuerza como mecanismo de resolución de conflictos.
En medio de este escenario, también surgieron contrastes a nivel político interno, luego de que el Presidente Boric condenara enérgicamente las acciones militares de Estados Unidos en Venezuela, calificándolas como un precedente “extremadamente peligroso”, mientras que el Presidente electo, José Antonio Kast, calificó la detención de Nicolás Maduro como una “gran noticia para la región”.
Desde el Ejecutivo se evitó polemizar con las declaraciones del mandatario electo, subrayando que la posición de Chile en política exterior responde a una línea histórica y a una política de Estado. “Chile siempre ha expresado su rechazo al uso de la fuerza, particularmente en América Latina, y ha sostenido estos principios de manera consistente a lo largo del tiempo”, señalaron desde Cancillería.
En cuanto a una eventual preocupación por un cambio de orientación en la política exterior tras el cambio de gobierno, se indicó que la actual administración continuará, hasta el 11 de marzo, defendiendo su postura tradicional respecto a la crisis venezolana, basada en el diálogo, los esfuerzos multilaterales y la búsqueda de una transición pacífica y democrática.
Respecto a la situación de los ciudadanos venezolanos en Chile, el Gobierno reiteró que quienes se encuentren en situación migratoria regular y no tengan antecedentes penales pueden salir del país si así lo desean, tal como ha ocurrido hasta ahora. Sin embargo, se advirtió que el escenario en Venezuela es altamente dinámico y aún incierto, por lo que cualquier decisión debe ser tomada con cautela.
Las autoridades también señalaron que, hasta el momento, no se han registrado cambios en los flujos migratorios hacia o desde Chile, ni aumentos significativos en cruces fronterizos. No obstante, se mantienen activos planes de contingencia ante eventuales variaciones, ya sea por un agravamiento del conflicto o por una eventual mejora de las condiciones internas en Venezuela que incentive retornos.
Finalmente, desde el Gobierno enfatizaron que Chile se encuentra preparado para enfrentar cualquiera de estos escenarios, manteniendo el monitoreo permanente de sus fronteras y reafirmando su compromiso con una política exterior basada en la legalidad internacional, la no violencia y la estabilidad regional.












