El Ministerio de Vivienda y Urbanismo confirmó el plazo para el retiro total de habitantes y construcciones del terreno del Serviu, donde posteriormente se ejecutarán labores de limpieza y cierre perimetral. Hasta la semana pasada, 20 familias habían abandonado voluntariamente el lugar, mientras se estima que unas 40 personas permanecerían en la toma.
El asentamiento Villa Las Etnias enfrenta su etapa decisiva. El próximo 15 de noviembre es la fecha límite establecida para que el terreno quede completamente desocupado, tanto de habitantes como de construcciones, dando paso al cierre definitivo del lugar, según informó este lunes la Secretaría Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo de Magallanes.
El anuncio fue realizado tras una reunión entre el seremi de Vivienda y Urbanismo, Rodolfo Guajardo Barría; el director regional subrogante del Serviu, Homero Villegas Núñez; y la presidenta de la agrupación habitacional Las Luciérnagas, Mónica Rivera Opazo, instancia en la que se detallaron los plazos y las próximas acciones para concretar el término del asentamiento.
“Hoy fue una jornada bastante provechosa, nos reunimos con la dirigenta para informarle que el 15 de noviembre el predio debe estar desocupado de construcciones y de habitantes, para que posteriormente ingrese la empresa que estará a cargo de la limpieza y cierre perimetral del terreno del Serviu”, explicó el seremi Guajardo.
La autoridad precisó que el procedimiento responde al proceso legal oficiado por la Delegación Presidencial Regional y al mandato ministerial de cerrar durante el año en curso los asentamientos Lautaro y Las Etnias.
De acuerdo con los antecedentes entregados por el Serviu, hasta el viernes de la semana pasada se había constatado el retiro voluntario de 20 familias de Villa Las Etnias. Por su parte, la dirigenta Mónica Rivera estimó que alrededor de 40 personas continuarían permaneciendo en el terreno.
Frente a este escenario, las autoridades solicitaron a la representante de la agrupación que continúe mediando con sus asociados para favorecer la salida voluntaria, procurando que el proceso se desarrolle con resguardo de la seguridad y la dignidad de las personas involucradas.
El cumplimiento del plazo permitirá iniciar las labores de limpieza y la instalación del cierre perimetral, medidas destinadas a concretar la recuperación del terreno fiscal administrado por el Serviu.
Paralelamente al proceso de desocupación, las autoridades acordaron establecer una vía de trabajo para revisar la situación habitacional de quienes integran la agrupación Las Luciérnagas.
Para ello, Mónica Rivera deberá ingresar al Serviu el listado de las familias que conforman la organización, con el propósito de que los antecedentes sean analizados individualmente y se verifique el cumplimiento de los requisitos exigidos por los programas habitacionales vigentes.
El director regional subrogante del Serviu, Homero Villegas Núñez, explicó que el Departamento de Operaciones Habitacionales revisará los antecedentes para orientar a las familias hacia las alternativas disponibles.
“Depurará los antecedentes del grupo para que puedan dirigirse a las Entidades Patrocinantes quienes cumplen con los requisitos para el Programa Fondo Solidario de Elección de Vivienda (D.S. N.º 49) o bien para que realicen una postulación individual a los programas ministeriales”, señaló.
Además, durante la reunión se acordó identificar las situaciones sociales más críticas, con el objetivo de evaluar las necesidades de mayor urgencia al momento de asignar los beneficios disponibles.
Desde la Seremi de Vivienda y Urbanismo recalcaron que el cierre del asentamiento y el trabajo con las familias son procesos que avanzarán en paralelo, aunque el acceso a una solución definitiva estará sujeto al cumplimiento de los requisitos establecidos para cada programa.
“Como hemos señalado desde el inicio de este proceso, en paralelo al cierre del asentamiento, estamos disponibles para trabajar con las familias e integrantes que cumplan con los requisitos, de manera que sigan avanzando en la obtención de una solución habitacional definitiva, sin saltarse la fila”, enfatizó Guajardo.
Con el 15 de noviembre como fecha límite para la desocupación, el proceso entra en una fase clave, marcada por el retiro de las familias que aún permanecen en Villa Las Etnias y la revisión de sus alternativas habitacionales, mientras el Serviu prepara las acciones necesarias para recuperar y cerrar definitivamente el terreno.













