La decisión del Ministerio de Salud afecta iniciativas contempladas hasta 2030, entre ellas centros de salud mental, un centro geriátrico y la ampliación del Hospital Clínico. El gobernador Jorge Flies cuestionó la medida y anunció que buscará alternativas de financiamiento para algunas obras prioritarias.
El Ministerio de Salud frenó el convenio de infraestructura sanitaria por más de $319 mil millones destinado a la Región de Magallanes, dejando en incertidumbre una serie de proyectos que estaban contemplados para ejecutarse hasta 2030.
La decisión, adoptada por la ministra de Salud, May Chomali, generó una fuerte reacción del gobernador regional, Jorge Flies, quien advirtió sobre las consecuencias que tendrá la medida para el desarrollo de la red asistencial y la atención de salud de los habitantes de la zona.
Entre las iniciativas que quedan en suspenso se encuentran la construcción de centros de salud mental en Punta Arenas, un centro geriátrico y la ampliación del Hospital Clínico de Magallanes para habilitar un Centro de Diagnóstico y Tratamiento. A estas obras se sumaban la ampliación del Cesfam Mateo Bencur, la construcción de nuevas postas rurales y mejoras en equipamiento médico.
Flies cuestionó el impacto que tendrá la decisión en una región que enfrenta importantes desafíos en materia sanitaria. “Chile va a estar haciendo una gran inversión en salud en todo el país, menos en la Región de Magallanes”, reclamó la autoridad.
Ante este escenario, el gobernador anunció que intentará financiar con recursos regionales algunas de las iniciativas consideradas prioritarias. Entre ellas mencionó las postas rurales de Primavera y Timaukel, la adquisición de escáneres para Porvenir y Puerto Williams, además de mejoras en equipamiento quirúrgico.
Sin embargo, la autoridad advirtió que el presupuesto del Gobierno Regional es insuficiente para asumir por sí solo el financiamiento de las grandes obras de infraestructura sanitaria que necesita Magallanes, por lo que la paralización del convenio representa un desafío para concretar los proyectos comprometidos.
La decisión deja abiertas interrogantes sobre el futuro de estas iniciativas, los plazos para su eventual ejecución y la forma en que se responderá a las necesidades de salud de la población regional.












