El nivel Medio Mayor alcanzó un 83,9% de asistencia durante septiembre. Como premio, la comunidad educativa recibió un diploma y entradas gratuitas para la pista de patinaje sobre hielo de Zonaustral.
La confianza de las familias, el vínculo afectivo con el equipo pedagógico y las experiencias de aprendizaje al aire libre son algunos de los factores que distinguen al Jardín Infantil Colores del Viento de Punta Arenas, cuyo nivel Medio Mayor fue reconocido por la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) de Magallanes por sus resultados de asistencia.
El establecimiento, ubicado en calle Arturo Merino Benítez 850, registró durante septiembre un 83,9% de asistencia en el nivel Medio Mayor, en relación con su capacidad de matrícula. Como reconocimiento, recibió un diploma y entradas gratuitas para la pista de patinaje sobre hielo, gentileza de Zonaustral.
La distinción se enmarca en el tercer balance mensual de 2026 de la Mesa de Trabajo por el Aumento y la Recuperación de Matrícula y Asistencia de Junji, iniciativa que busca incentivar la inscripción y la asistencia regular de niñas y niños a los establecimientos de Educación Parvularia de toda la región, desde Puerto Edén hasta Puerto Williams.
Para Marcela Cabrera, apoderada del nivel y madre de Santiago Boullosa, el reconocimiento refleja la confianza que las familias tienen en el establecimiento.
“Las familias tenemos confianza en el Jardín Infantil Colores del Viento de Punta Arenas. Podemos irnos tranquilos dejando a las y los chicos ahí. Con cariño reciben a las niñas y los niños, que tienen un gran vínculo con el equipo pedagógico y están motivados. Hay comunicación y preocupación por todas y todos”, afirmó.
La apoderada también destacó la importancia de la Educación Parvularia en el desarrollo infantil, especialmente en el aprendizaje de la convivencia, la adquisición de valores y el fortalecimiento de la autonomía.
“Es cuando las niñas y los niños empiezan a aprender, a compartir con otras y otros, a desarrollar habilidades, valores y autonomía. Es fundamental para nosotros, como familias, acompañar este proceso”, señaló.
Una opinión similar expresó Karina Bahamonde Soto, madre de Rafaela Barría, quien valoró el trabajo del equipo educativo y el apoyo que entrega a las familias.
“Es excelente. Tiene que ver con el cariño que el equipo pone en su deber, desde la directora del recinto, las educadoras, las técnicos y la confianza que le tienen los papás. Son un apoyo para poder trabajar”, comentó.
Además, resaltó que la asistencia al jardín permite a las niñas y los niños aprender a compartir, respetar y desarrollar habilidades sociales que complementan la formación recibida en el hogar.
La educadora de párvulos del nivel Medio Mayor, Paula Carrasco, manifestó su sorpresa y satisfacción por el reconocimiento. Explicó que el trabajo pedagógico se organiza considerando los intereses y las necesidades de las niñas y los niños, adaptando las experiencias a sus aprendizajes.
En ese contexto, destacó las oportunidades que ofrece el entorno del establecimiento, especialmente para realizar actividades al aire libre, gracias a la cercanía con el campus de la Universidad de Magallanes (Umag).
Carrasco también relevó el vínculo con las familias, a quienes mantienen informadas sobre las actividades educativas desarrolladas diariamente y hacen partícipes de los planes de trabajo.
“Les gusta venir al establecimiento, lo hacen contentos. Entregamos información a las madres, padres y apoderados sobre lo que hacemos día a día, de acuerdo con lo educativo. Las familias son partícipes de estos planes”, explicó.
Por su parte, la directora del jardín infantil, Paola Sáez Oyarzún, sostuvo que la asistencia es un indicador relevante para evaluar el vínculo que las niñas y los niños desarrollan con el establecimiento y sus experiencias de aprendizaje.
“Lo que valida el trabajo de la Junji, justamente, es la asistencia. Significa que hay un desarrollo de vínculos de apego para asistir al establecimiento, para jugar y aprender diariamente”, enfatizó.
La directora agregó que el reconocimiento también pone en valor el trabajo pedagógico del equipo, que busca generar ambientes de aprendizaje seguros y alegres para motivar la asistencia.
Asimismo, destacó que las entradas para la pista de patinaje sobre hielo permitirán a las niñas y los niños compartir una experiencia grupal junto a sus familias, enfrentándose a nuevos escenarios que contribuyen al desarrollo de sus habilidades.
Finalmente, Sáez explicó que uno de los sellos distintivos de Colores del Viento es el aprendizaje mediante experiencias al aire libre, la exploración y el contacto directo con la naturaleza.
A través del juego y la indagación, el establecimiento busca fortalecer la curiosidad, la participación y el ejercicio de la ciudadanía desde la primera infancia, promoviendo que las niñas y los niños sean protagonistas de sus propios aprendizajes y desarrollen una relación activa con el entorno.













