El Programa de Obras Menores de Riego busca fortalecer la disponibilidad de agua para la agricultura familiar campesina. La convocatoria contempla iniciativas de captación de aguas lluvias, instalación de estanques y mejoras en los sistemas de riego.
Un total de 43 proyectos presentaron usuarios del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) de Punta Arenas, Porvenir, Puerto Natales y Puerto Williams, en el marco del Programa de Obras Menores de Riego (PROMR), que busca mejorar el acceso al agua y optimizar su aprovechamiento en los predios agrícolas de la región.
Las iniciativas consideran distintas soluciones para enfrentar la escasez hídrica, entre ellas sistemas de captación de aguas lluvias mediante canaletas, almacenamiento en estanques y depósitos flexibles, además de la renovación de bombas, reposición de cintas de riego por goteo y adquisición de otros equipos.
En una región donde las condiciones climáticas representan un desafío para la producción agrícola, la posibilidad de recolectar y almacenar agua durante los períodos de lluvia permite contar con reservas para los meses en que las precipitaciones disminuyen y los cultivos requieren mayor riego.
El director regional (s) de INDAP Magallanes, Petar Bradasic Álvarez, destacó la incorporación de tecnologías que contribuyen a utilizar el recurso de manera más eficiente y a fortalecer la agricultura familiar campesina frente a los efectos del cambio climático.
“Las familias campesinas saben lo que significa quedarse sin agua en plena temporada. Por eso están tomando la decisión consciente de aprovechar la lluvia cuando llega, guardarla y usar solo la necesaria. Cuidar el agua es cuidar la posibilidad de seguir produciendo alimentos en Magallanes”, señaló.
Evaluación de los proyectos y alternativas de financiamiento
Cada propuesta debe pasar por una evaluación administrativa, económica y técnica, proceso en el que INDAP revisa la viabilidad de las soluciones, los presupuestos y las cotizaciones, además de verificar que los costos de los materiales y equipos se ajusten a los valores de mercado.
La selección también considera los criterios de priorización establecidos en el concurso y los recursos disponibles para financiar las iniciativas.
En esta convocatoria, el presupuesto permite atender hasta 13 proyectos, por lo que INDAP busca alternativas para dar continuidad a las propuestas que cumplan con los requisitos, pero que no alcancen financiamiento directo.
Convenio con el Gobierno Regional abre una nueva oportunidad
Los proyectos aprobados que queden sin recursos de INDAP podrán ser considerados para una nueva postulación a través del convenio entre la institución y el Gobierno Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena. Esta alternativa permitiría ampliar las posibilidades de financiamiento, siempre que las iniciativas cumplan con las condiciones de evaluación y exista disponibilidad presupuestaria.
“Los 43 proyectos presentados muestran que existe una necesidad concreta de mejorar el acceso al agua y su uso en los predios. El convenio con el Gobierno Regional nos ofrece una oportunidad para ampliar la respuesta a esa demanda. Queremos aprovechar esa herramienta para que las iniciativas aprobadas que quedaron sin financiamiento puedan volver a postular y más familias cuenten con mejores condiciones para producir”, afirmó Bradasic.
En tanto, los agricultores cuyas propuestas presenten observaciones podrán acercarse a la agencia de área de INDAP correspondiente para conocer los ajustes requeridos y las condiciones para volver a presentar sus iniciativas.
El programa está dirigido a pequeños productores agrícolas y campesinos acreditados como usuarios de INDAP, quienes deben cumplir con los requisitos establecidos en cada convocatoria. Las personas interesadas pueden consultar en las oficinas de la institución sobre su acreditación y las alternativas de apoyo disponibles.
Con estas iniciativas, se busca fortalecer los sistemas de riego y almacenamiento de agua en los predios de Magallanes, promoviendo un uso más eficiente del recurso y mejores condiciones para mantener la producción de alimentos frente a las variaciones climáticas.











