En “Tribuna Magallánica” Christian Adema, gerente de Aguas Magallanes abordó los principales desafíos operacionales de la empresa sanitaria en la región, haciendo un fuerte llamado a la comunidad sobre el cuidado de las redes de alcantarillado, además de repasar el impacto positivo de su programa de apoyo social.
Uno de los puntos centrales abordados fue la persistencia de malas prácticas en los hogares que dañan gravemente la infraestructura sanitaria, a pesar de las campañas preventivas y de difusión realizadas en distintos medios de comunicación:
Desde el alcantarillado se continúan retirando objetos que jamás deberían ser arrojados, tales como tarros, sogas, buzos mecánicos, pañales y, de forma masiva, toallitas higiénicas.A diferencia del papel confort, que está diseñado para disolverse durante el trayecto hacia la planta, las toallitas higiénicas son de material sintético. Por un efecto hidráulico dentro de las tuberías, estas se unen formando verdaderas «sogas» que se atoran e inutilizan las bombas impulsores de aguas servidas.
Se reportaron incidentes complejos —como el hallazgo de aceite quemado de vehículo en el sector de Avenida Mejicana con Chiloé, los cuales generan gases tóxicos que retornan a los hogares a través de los ductos debido a la temperatura del agua servida. Desde la empresa recordaron que el sistema está diseñado exclusivamente para recibir aguas grises y negras de uso doméstico.
En el marco de la celebración de los 22 años de presencia de Aguas Magallanes en la región y los 15 años de su Fondo Concursable, se destacó la evolución de esta iniciativa orientada a colaborar de manera organizada con las organizaciones sociales.
Hace más de una década, la entrega de ayuda a juntas de vecinos u organizaciones (como ollas, hervidores o implementos menores) carecía de orden presupuestario. Con la asesoría de expertos en desarrollo social, se instauró un sistema concursable privado. El fondo inicial, que comenzó con 6 millones de pesos, ha escalado hasta los 50 millones de pesos.
En estos 15 años se han financiado cerca de 1.040 proyectos comunitarios (acumulando una inversión aproximada de 440 millones de pesos), beneficiando especialmente a clubes de adultos mayores, juntas de vecinos, agrupaciones deportivas y a Bomberos, cuyas iniciativas de equipamiento han escalado incluso a estándares aplicados en toda la región.
La compañía también aclaró diversos aspectos técnicos y legales que rigen la relación con los usuarios bajo la Ley General de Servicios Sanitarios:
Se explicó la diferencia entre el cargo fijo (costos operacionales fijos como lectura de medidores, impresión, transporte y personal) y el cargo variable (asociado al consumo real medido en metros cúbicos, donde un metro cúbico equivale a 1.000 litros). Asimismo, se detalló que el consumo promedio de un hogar en Magallanes ronda los 15 metros cúbicos mensuales.
Tras recorrer los cientos de kilómetros de redes subterráneas y sistemas de elevación, el agua llega a plantas de pretratamiento (como en Punta Arenas y Porvenir) o plantas secundarias con procesos biológicos (como en Puerto Natales), donde se logra una gestión ambiental eficiente, incluyendo la reutilización de lodos tratados en la agricultura local.













