Con un profundo sentimiento de tristeza y pesar, Carabineros de Chile confirmó el fallecimiento de Golfo del Emblema Verde, ejemplar can detector de drogas del Departamento Antidrogas O.S.7, quien perdió la vida tras sufrir un grave accidente mientras participaba en un procedimiento policial en la ciudad de Santiago.
La noticia ha provocado conmoción no solo en la institución, sino también en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, donde Golfo dejó una huella imborrable durante cinco años de servicio. Para quienes trabajaron junto a él, no era simplemente un perro policial: era un compañero leal, un carabinero más, cuya vida estuvo marcada por la valentía, el sacrificio y una inquebrantable vocación de servicio.
Golfo llegó a Magallanes en enero de 2020, con apenas un año y nueve meses de edad, tras completar su formación en la Escuela de Adiestramiento Canino. El extremo sur del país fue su primera destinación y, desde sus primeros días, demostró las extraordinarias capacidades que lo convertirían en uno de los principales apoyos operativos del O.S.7 regional. En su primera intervención logró detectar cerca de tres kilos de droga, dando inicio a una impecable carrera policial.
Uno de los hitos más recordados de su trayectoria fue convertirse en el primer can detector de drogas en llegar a Puerto Williams, donde su excepcional olfato permitió detectar sustancias ilícitas y concretar una detención, escribiendo una página inédita para el trabajo antidrogas en el territorio más austral del país.
Durante cinco años recorrió incansablemente toda la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. Prestó servicios en Punta Arenas, apoyó procedimientos en todas las provincias, visitó destacamentos fronterizos y participó en controles y operativos en pasos no habilitados, contribuyendo decisivamente a sacar drogas de circulación y a fortalecer la seguridad de la región.
Su legado operativo alcanzó uno de sus momentos más destacados en 2025, cuando detectó una encomienda que ocultaba 20 kilos de droga, constituyendo la mayor incautación registrada en Magallanes bajo esa modalidad y reafirmando el invaluable aporte de Golfo en la lucha contra el crimen organizado.
Pero su nobleza trascendió el ámbito policial. A pesar de desempeñarse como can especializado, conquistó el cariño de la comunidad magallánica gracias a su cercanía y participación en actividades preventivas. En 2024 fue el rostro principal de una campaña de la SIAT Magallanes para promover la seguridad vial, recordando que detrás de cada accidente provocado por la irresponsabilidad al volante también existen familias y mascotas que sufren la pérdida de quienes aman.
Su destacada trayectoria motivó su traslado, en enero de 2026, al Departamento Antidrogas O.S.7 en Santiago. Allí continuó demostrando su extraordinaria capacidad, permitiendo detectar más de 200 kilos de drogas solo durante este año, evitando que esas sustancias llegaran a miles de familias chilenas.
Lamentablemente, mientras cumplía con el deber que abrazó desde su formación, Golfo sufrió una caída de altura durante un procedimiento policial, resultando con una gravísima lesión en la columna. Pese a los esfuerzos desplegados por el equipo médico veterinario, la magnitud e irreversibilidad de sus lesiones obligó a practicar la eutanasia para evitar un sufrimiento mayor.
Hoy, Golfo del Emblema Verde parte al descanso eterno dejando un legado de lealtad, valentía y servicio que difícilmente será olvidado. Su historia permanecerá viva en cada guía canino, en cada procedimiento exitoso y en el recuerdo de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y trabajar junto a él.
La Región de Magallanes lo despide con inmensa gratitud. Durante cinco años protegió estas tierras con un olfato extraordinario y un corazón inmenso, demostrando que hay héroes que visten uniforme y otros que, con cuatro patas, entregan su vida por los demás.
Descansa en paz, Golfo. Tu misión fue cumplida y tu legado permanecerá por siempre en la memoria de Magallanes y de Carabineros de Chile.













