Un esperanzador rescate de fauna silvestre se registró en la Región de Magallanes luego de que un ejemplar de ñandú (Rhea pennata), especie nativa y protegida, fuera encontrado herido en la Ruta 9, camino que une Punta Arenas con Puerto Natales. Gracias a la rápida coordinación entre una conductora y profesionales del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), el ave pudo ser atendida y liberada en su entorno natural en un plazo de solo 24 horas.
El hecho ocurrió el 14 de julio, cuando una automovilista encontró al ñandú lesionado a un costado de la ruta, con heridas compatibles con un atropello reciente. Antes de intervenir, la mujer se comunicó telefónicamente con funcionarios del SAG, quienes evaluaron la situación y coordinaron el traslado del ejemplar a la oficina sectorial de Puerto Natales.
El ave fue ingresada a un recinto especialmente acondicionado, donde pudo recuperarse del estrés provocado por el accidente y la manipulación posterior. Allí contó con agua fresca y alimentación disponible en todo momento.
La evaluación clínica realizada por la médico veterinaria del SAG determinó que el ejemplar presentaba:
- heridas superficiales en la extremidad posterior izquierda,
- una lesión menor con leve sangrado en uno de los dedos,
- y pérdida de plumas en el ala izquierda, con una leve limitación para extenderla completamente.
Sin embargo, el examen confirmó que no existían fracturas, que el ñandú mantenía fuerza y movilidad normal, y que no presentaba problemas respiratorios ni hemorragias de gravedad.
Tras la limpieza de las heridas, el ave permaneció en observación durante la noche. A las 21:00 horas, un funcionario de fauna realizó una nueva inspección, constatando que el ejemplar se encontraba alerta, descansando y sin signos de deterioro.
Durante la mañana del 15 de julio, el SAG verificó nuevamente su comportamiento y desplazamiento, confirmando una evolución favorable. Debido a la ausencia de lesiones que comprometieran su supervivencia en libertad, se decidió concretar su liberación ese mismo día.
La reinserción fue realizada por funcionarios del SAG en un sector con características similares al lugar donde fue encontrado, sin barreras geográficas y con presencia de otros ejemplares de la especie, lo que favoreció su readaptación.
El ñandú fue transportado en una jaula especialmente acondicionada y, tras una pausa prudente, recuperó su libertad. Según los funcionarios presentes, el ave corrió varias decenas de metros, se mantuvo vigilante y luego comenzó a alimentarse con normalidad, conducta que fue observada durante aproximadamente dos horas antes de abandonar el lugar.
Los antecedentes veterinarios indican que las lesiones fueron compatibles con un traumatismo de baja energía, posiblemente provocado por un impacto vehicular, y que no dejaron consecuencias permanentes para el animal.
Desde el Servicio Agrícola y Ganadero valoraron la rápida respuesta y la coordinación entre la comunidad y los equipos técnicos, destacando que este caso demuestra la importancia de actuar oportunamente cuando la fauna silvestre resulta afectada por actividades humanas.
El SAG también recordó que las personas no deben intervenir cuando se trate de interacciones naturales entre especies, como relaciones entre depredadores y presas, ya que forman parte del equilibrio del ecosistema.
Finalmente, el organismo hizo un llamado a la comunidad, especialmente a quienes recorren largas distancias por rutas rurales, a conducir con prudencia, reducir la velocidad en sectores con presencia de fauna y valorar el patrimonio natural de Magallanes, con el fin de prevenir nuevos atropellos de especies silvestres.













