En “Tribuna Magallánica” Cristóbal Fernández Jofre, seremi de justicia y derechos humanos en la región se pronunció sobre diversos temas. En el marco de las transformaciones institucionales que traspasan las competencias de seguridad de Gendarmería de Chile al nuevo Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos continúa liderando los proyectos de infraestructura penitenciaria y los programas de reinserción social. Bajo la premisa de que «la reinserción es sinónimo de seguridad», las autoridades sectoriales anunciaron la reactivación de mesas de trabajo intersectoriales y una fuerte estrategia de acompañamiento en el post-egreso en la Región de Magallanes.
Estudios institucionales demuestran que una reinserción exitosa logra cortar de raíz la cadena delictiva, traduciéndose en una disminución directa de más de 100 delitos por cada persona que no vuelve a reincidir. En Magallanes, las cifras regionales de efectividad muestran una tendencia marcada: mientras que en el segmento de adultos la reinserción se ubica levemente por debajo del 50%, en el sistema de jóvenes los programas logran alcanzar cerca de un 70% de éxito.
El principal desafío del sistema radica en la etapa posterior al cumplimiento de la condena (post-egreso), donde los antecedentes penales suelen transformarse en una barrera infranqueable para acceder a un trabajo regular. Para revertir esta situación, la Seremía de Justicia convocó esta semana a mesas de trabajo con empleadores y empresas locales de sectores como la construcción.
La estrategia busca catastrar las áreas donde existe escasez de mano de obra en la región —que a menudo obliga a las empresas a buscar trabajadores en el norte del país— para adaptar los talleres y capacitaciones dentro de los recintos a esos perfiles específicos. De este modo, los internos que cumplan con un perfil de reinserción positivo, actitud de cambio y buena conducta, saldrán al medio libre con una posibilidad real y coordinada de contratación.
La autoridad también detalló que el foco de los nuevos programas está puesto de manera prioritaria en los jóvenes y en las mujeres. Estadísticamente, las mujeres presentan mayores tasas de reinserción debido a que suelen contar con redes de apoyo familiares o comunitarias más sólidas al salir, a diferencia de los hombres, quienes frecuentemente enfrentan el post-egreso en situación de aislamiento, elevando su riesgo de reincidencia.
Asimismo, se abordó la compleja realidad de las mujeres que se encuentran embarazadas o permanecen junto a sus hijos lactantes en las unidades penales. A nivel nacional, existen más de 140 niños que viven su primera infancia en recintos penitenciarios y en la zona también hay casos dijo el seremi. Para resguardar el vínculo materno-filial sin sobre institucionalizar a los menores, a nivel regional se está trabajando en adecuar espacios internos más amigables y en coordinar traslados humanizados (en vehículos particulares y no en carros celulares) para que los niños puedan asistir a jardines infantiles de la red pública.
Finalmente, desde la cartera de Justicia hicieron un llamado al sector privado regional a derribar prejuicios y sumarse de forma voluntaria a estas mesas de trabajo, recordando que dar una oportunidad laboral a quien ha reflexionado y se ha capacitado es una inversión directa en la seguridad pública de toda la comunidad.













