En el marco de su visita a la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena para rendir la Cuenta Pública Participativa del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, la ministra María Jesús Wulf conoció este miércoles la experiencia de una de las duplas beneficiarias del programa Vivienda Primero, iniciativa que busca entregar una vivienda como punto de partida para que personas en situación de calle puedan reconstruir sus proyectos de vida.
Durante la visita al hogar que hoy comparten María Elena Valdivia, de 70 años, y Omar Ulloa, de 68, la secretaria de Estado destacó que el programa representa un cambio de paradigma en las políticas sociales.
«La vivienda no es el premio al final del proceso, sino el punto de partida. Recuperar un hogar significa recuperar tranquilidad, autonomía y la posibilidad de reconstruir vínculos. Este programa ha demostrado ser una de las estrategias más exitosas para superar la situación de calle», afirmó la ministra.
La delegada presidencial regional, Ericka Farías, acompañada por la seremi de Desarrollo Social y Familia, Jenniffer Rojas, destacó que la iniciativa responde al compromiso del Gobierno con políticas públicas enfocadas en la recuperación de las personas más vulnerables.
Según explicó, el programa no solo financia el arriendo de una vivienda, sino que también contempla un acompañamiento interdisciplinario permanente en áreas como salud, inserción laboral y apoyo psicosocial, con el objetivo de favorecer la autonomía e inclusión social de los beneficiarios.
Por su parte, el jefe de Operación Social del Hogar de Cristo, Álvaro Rondón, valoró la implementación del programa, señalando que constituye una respuesta concreta al derecho a la vivienda y a una vida digna para personas que durante años permanecieron en situación de calle.
La historia de María Elena y Omar refleja el objetivo de esta política pública.
María Elena llegó a Magallanes desde Santiago junto a su hijo menor, pero tras enfrentar complejas situaciones familiares y perder sus redes de apoyo terminó viviendo en la calle. Omar, oriundo de la Región de Los Lagos, desarrolló gran parte de su vida laboral en Punta Arenas, pero la pérdida de su empleo y la falta de apoyo familiar también lo llevaron a esa condición. En 2023 sufrió graves lesiones producto de las bajas temperaturas, situación que derivó en la amputación de ambas piernas.
Ambos fueron acogidos inicialmente por la Red de Protección Social a través de los albergues del programa Noche Digna y hoy comparten una vivienda gracias a Vivienda Primero, donde reciben acompañamiento permanente de un trabajador social, un psicólogo y un terapeuta ocupacional.
Para la ministra Wulf, historias como la de esta pareja demuestran que las políticas públicas pueden cambiar vidas.
«Detrás de cada persona en situación de calle existe una historia marcada por pérdidas, enfermedades o la ausencia de redes de apoyo. Lo importante es que esas historias no tienen por qué terminar ahí. Cuando el Estado acompaña oportunamente, las personas pueden recuperar estabilidad, dignidad y proyectar un nuevo futuro», señaló.s
La implementación de Vivienda Primero constituye un hito para Magallanes, ya que es la primera vez que este modelo se desarrolla en la región.
El programa está dirigido a personas mayores de 50 años que han permanecido largos períodos en situación de calle y presentan un alto grado de vulnerabilidad, permitiéndoles acceder a una vivienda estable como base para su proceso de integración social.
La iniciativa es financiada por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia y ejecutada por el Hogar de Cristo mediante un convenio de 18 meses que contempla una inversión de 238,8 millones de pesos.
Actualmente, beneficia a 20 personas, distribuidas en 10 viviendas compartidas, donde cada participante dispone de una habitación individual y espacios comunes, fortaleciendo así la convivencia, la autonomía y la reinserción social.













