En una ceremonia realizada este jueves en las instalaciones de ASMAR Talcahuano, fue botado al mar el Buque Multipropósito Anfibio LPD-93 «Magallanes», una de las obras más importantes de la industria naval chilena en los últimos años y que forma parte del Plan Nacional de Construcción Continua Naval impulsado por el Estado.
La actividad fue encabezada por el Presidente de la República, José Antonio Kast, acompañado por la primera dama, Pía Adriazola. También participaron los ministros del Interior, Claudio Alvarado; de Defensa, Fernando Barros; de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje; y de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, además de autoridades regionales, parlamentarios y representantes de la Armada de Chile, ASMAR, la industria y el mundo académico.
La nueva embarcación fue construida en los astilleros de la Segunda Zona Naval y cuenta con una eslora de 110 metros y un desplazamiento de 8.010 toneladas, incorporando un diseño optimizado que reduce significativamente su peso operativo respecto de modelos similares. La madrina del buque fue Marcela Larrañaga de Leiva, esposa del ex comandante en jefe de la Armada, Julio Leiva Molina.
Durante la ceremonia, el Presidente José Antonio Kast destacó el trabajo realizado por los trabajadores de ASMAR y el valor estratégico que tendrá esta nueva unidad para el país.
«No dejo de admirarme ante este proyecto. Quiero comenzar estas palabras con un sincero reconocimiento a los trabajadores de ASMAR Talcahuano, quienes levantaron exitosamente este proyecto materializado en los astilleros de la II Zona Naval. Hoy aseguramos y proyectamos nuestras capacidades marítimas porque el país requiere de este tipo de trabajo especializado», señaló el Mandatario.
Asimismo, destacó que el buque reforzará las capacidades del Estado en tareas de búsqueda y rescate, apoyo científico y atención de emergencias.
«Este buque reforzará al Estado chileno y, junto a su tripulación, se desplegará en tareas fundamentales de búsqueda y rescate, labores de carácter científico y participación activa en emergencias, porque la Armada está siempre al servicio de la comunidad en todo tipo de desastres», agregó.
Desde Magallanes, la delegada presidencial regional, Ericka Farías Guerra, valoró el impacto que tendrá la incorporación de esta unidad para el extremo austral y la presencia de Chile en la Antártica.
«Para la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, la incorporación del buque ‘Magallanes’ representa un avance estratégico que fortalece la presencia del Estado en el territorio austral y en el continente antártico. Nuestra región es la principal puerta de entrada a la Antártica y contar con capacidades logísticas modernas permitirá respaldar la investigación científica, la conectividad, la respuesta ante emergencias y el ejercicio de nuestra soberanía», afirmó.
El acto incluyó además las palabras del director de ASMAR, contraalmirante José Miguel Hernández, y la entrega de reconocimientos a trabajadores que participaron en el proyecto Escotillón IV, iniciativa que dio origen a la construcción del LPD-93.
La edificación del «Magallanes» es fruto del trabajo conjunto entre el Estado, la industria y el mundo académico, con el propósito de fortalecer las capacidades tecnológicas y productivas del país en materia naval.
Una vez que entre oficialmente en servicio, la nave reforzará las operaciones de transporte estratégico, apoyo logístico, operaciones anfibias y ayuda humanitaria frente a emergencias y catástrofes, además de contribuir a la conectividad territorial y a la proyección de Chile en el continente antártico.













