En el marco de la conmemoración de su 62.º aniversario, el Instituto Antártico Chileno (INACH) realizó una ceremonia de reconocimiento a sus funcionarios y funcionarias, destacando el compromiso, compañerismo y trayectoria de quienes han contribuido al desarrollo de la institución desde su creación en 1964.
La actividad se llevó a cabo el pasado 29 de mayo en el Salón de Honor de la Universidad de Chile y reunió a trabajadores, autoridades y colaboradores vinculados al quehacer antártico nacional. Durante la jornada se reconoció especialmente a quienes cumplieron entre 10 y 20 años de servicio, aunque uno de los momentos más significativos estuvo marcado por el homenaje a Mario Briones Bravo, funcionario que dedicó 46 años de su vida al apoyo de la logística antártica chilena.
Briones ingresó al INACH en 1980 y, desde entonces, desempeñó diversas labores que le permitieron ser testigo y protagonista del crecimiento de la institución durante casi medio siglo. Su trayectoria estuvo estrechamente ligada al desarrollo de las operaciones logísticas que respaldan la investigación científica en el Continente Blanco.
Visiblemente emocionado durante la ceremonia, el funcionario agradeció el reconocimiento recibido, especialmente los mensajes enviados por antiguos directivos, excompañeros de trabajo y científicos del Programa Nacional de Ciencia Antártica (Procien).
“Me habían comentado que me darían un premio, pero nunca imaginé que sería algo tan maravilloso e intenso. Me siento muy emocionado y agradecido junto a mi familia y mis hijos. Hemos logrado salir adelante y eso se debe en gran parte al INACH”, expresó.
Al recordar su trayectoria, Briones destacó que la institución ha sido mucho más que un lugar de trabajo.
“El INACH es y será una parte fundamental de mi vida. He tenido la oportunidad de conocer a tantos científicos y de contar con excelentes compañeros a mi lado. Por mi parte, siempre me he esforzado por ofrecer lo mejor de mí a mis colegas y a todo el mundo”, señaló.
Entre las distintas funciones que desempeñó, una de las más significativas fue su labor en el Centro de Distribución Antártica (CDA), donde participó activamente en las operaciones logísticas que cada año permiten apoyar las campañas científicas chilenas en la Antártica. Desde ese rol, colaboró en el traslado de equipamiento, suministros y materiales esenciales para el desarrollo de investigaciones en algunas de las condiciones climáticas más exigentes del planeta.
“Siempre hicimos el trabajo con cuidado y mucha responsabilidad, procuramos hacer las cosas de la mejor manera posible”, recordó.
Su aporte fue fundamental para que numerosas investigadoras e investigadores pudieran desarrollar trabajos de terreno, recolectar muestras y obtener datos necesarios para tesis y proyectos científicos en el territorio antártico.
Al cerrar esta extensa etapa profesional, Briones aseguró enfrentar el futuro con optimismo y gratitud.
“Tengo fe en mis nuevos desafíos y, como todos los que he tenido en mi vida, creo que todo saldrá bien. Gracias al INACH me siento fortalecido y tengo todo lo necesario para seguir adelante hoy, mañana y siempre”, afirmó.
Con este homenaje, el Instituto Antártico Chileno destacó una trayectoria marcada por el compromiso, la responsabilidad y el espíritu de colaboración, valores que han acompañado a la institución durante sus 62 años de historia al servicio de la ciencia, el conocimiento y la presencia de Chile en la Antártica.













