Una fuerte crítica a la gestión política del Ejecutivo en la Región de Magallanes se dio a conocer a través de una declaración del senador magallánico Alejandro Kusanovic quien endurece la postura de los legisladores frente a las acusaciones de presunto «chantaje» en las votaciones del Congreso. En el texto, se apunta directamente a que la actual crisis de gobernabilidad legislativa y la falta de alineación en las reformas no es casual, sino la consecuencia de una pérdida deliberada de los equilibrios políticos tradicionales por parte del nivel central.
«Lo que ha pasado conmigo no nació de la nada. Quienes a esto ya acusan de chantaje deberían reconocer que el propio gobierno dinamitó los equilibrios políticos desde el primer día», reza el inicio del comunicado, instalando una queja que apunta al diseño de las confianzas mutuas entre el oficialismo y sus representantes en las zonas extremas.
La declaración recuerda que, históricamente, existía una norma no escrita de respeto hacia la representación democrática local: «Los parlamentarios del color político del gobierno tenían prioridad de opinión en las decisiones y nombramiento de su región. Era un respeto político básico hacia quienes representan democráticamente a la zona». Sin embargo, los legisladores acusan que este principio fue quebrado por la actual administración.
Según el Kusanovic, el Ejecutivo «rompió esa lógica, marginó a sus legisladores de Magallanes y entregó el protagonismo a independientes y sectores externos de izquierda». Esta situación habría derivado en una desatención hacia las autoridades que ganaron su escaño en las urnas frente a actores que carecen del mismo peso territorial.
Finalmente, el parlamentario cierra con una advertencia respecto de la viabilidad de la agenda legislativa si no se corrigen las dinámicas de inserción regional, haciendo un llamado a recuperar el respeto mutuo. «Si el oficialismo busca estabilidad legislativa, debe entender algo básico. No se puede pedir lealtad permanente marginando a quienes sostienen el proyecto en las regiones. Magallanes no necesita operadores buscando culpables, necesita un gobierno que entienda que los parlamentarios regionales no son simples botones de votación», concluye.













